Las mejores cosas gratis que hacer cerca de Sainte-Chapelle

Descubre los encantos de la Île de la Cité y sus alrededores sin gastar ni un euro.

Fecha de publicación: 23 de junio de 2025
Vidrieras de Sainte-Chapelle

El corazón de París late con más fuerza en la Île de la Cité, donde las deslumbrantes vidrieras de Sainte-Chapelle atraen a admiradores de todo el mundo. Pero ¿y si te dijéramos que los alrededores de esta legendaria capilla están llenos de experiencias gratuitas fabulosas? Así es: al salir de Sainte-Chapelle encontrarás jardines exuberantes para relajarte, puentes icónicos ideales para hacerse selfis (y observar a la gente), mercados callejeros animados y mucho más. Aquí tienes cómo convertir un paseo cerca de Sainte-Chapelle en la aventura parisina perfecta sin sacar la cartera.

Tómate un respiro en la Place Dauphine

 

A pocos pasos de Sainte-Chapelle, la Place Dauphine se despliega discretamente como uno de los secretos más deliciosos de París. Triangular y rodeada de bonitas fachadas con tintes rosados, esta plaza íntima es todo lo que buscas en un rincón parisino: tranquila, arbolada y hecha a medida para sentarse con un café y un cruasán. Verás a los lugareños charlando en los bancos, perros jugando alegremente y, de vez en cuando, alguna carcajada de una partida improvisada de petanca.

Lo que hace especial a la Place Dauphine es su capacidad para parecer elegante y acogedora a la vez. Los plátanos de sombra protegen los adoquines en verano, mientras las terrazas de los cafés se extienden suavemente por la plaza. A diferencia de las zonas más transitadas de la Île de la Cité, aquí sentirás un ritmo pausado, perfecto para leer, reflexionar o simplemente ver pasar la vida. ¡Casi podrías imaginarte en un pequeño pueblo francés... si no fuera por the Eiffel Tower asomando al fondo!

Cruza el Pont Neuf para disfrutar de la historia y las vistas de la ciudad

Pont Neuf, Square du Vert-Galant

El puente más antiguo de París, el Pont Neuf, se encuentra prácticamente a las puertas de la Sainte-Chapelle y ofrece uno de los paseos más animados y fotogénicos de la ciudad. Tómate tu tiempo para cruzar sus amplios senderos peatonales; descubrirás no solo un lugar excelente para observar a la gente, sino también vistas panorámicas en todas direcciones. Al oeste, las torres de Notre-Dame y la lejana cúpula del Institut de France te saludan; al este, el Sena brilla y las orillas bordeadas de árboles se extienden hacia el horizonte.

Haz una pausa en el punto medio, donde podrás contemplar la estatua ecuestre de Enrique IV y admirar la simetría de los edificios de la Place Dauphine. Los bancos de piedra del puente son un lugar ideal para almorzar o para ver pasar los barcos por debajo. En verano, los músicos y malabaristas suelen entretener a los transeúntes a cambio de propinas, lo que confiere a toda la escena un ambiente alegre y espontáneo.

El Pont Neuf también ofrece una magia increíble durante la hora dorada: cuando el sol se pone, las estatuas y balaustradas se empapan de un brillo cálido, haciendo que cualquier foto parezca un fotograma de una película. Ya sea que pasees a solas, con un amigo o con un grupo turístico, cruzar el Pont Neuf es la prueba definitiva de que los mejores momentos de la ciudad a menudo no cuestan nada.

Picnic en la punta del Square du Vert-Galant

 

El Square du Vert-Galant, que sobresale en el Sena desde el extremo del Pont Neuf, es un parque isleño con forma de cuña y lleno de árboles que parece casi secreto. Para llegar a este remanso de paz, solo tienes que bajar las escaleras desde el puente y sumergirte en sus praderas a la sombra de los sauces, entre grupos espontáneos de gente tomando el sol o tocando la guitarra.

Trae un sándwich, un pastel o unos aperitivos comprados en alguna panadería cercana y te unirás a generaciones de parisinos que valoran este rincón soleado como su propio refugio junto al río. La vista es lo más parisina posible: estarás rodeado de puentes históricos, las agujas de Notre-Dame y los bateaux-mouches que pasan.

A principios de primavera, los cerezos en flor dan un gran espectáculo por los senderos, y en el calor del verano, la sombra fresca y la brisa del agua lo convierten en una delicia. Los amigos se reúnen, las parejas se relajan y, a veces, encontrarás pequeñas clases de yoga al aire libre en el césped. No hay presiones ni reglas: solo pura relajación junto a uno de los ríos más famosos del mundo, sin pagar entrada.

Maravíllate con el exterior de la Conciergerie y sus vistas al río

Aunque visitar el interior de la Conciergerie —un antiguo palacio real y prisión de la época de la Revolución— requiere entrada (included with The Paris Pass®), su impresionante fachada gótica y su ubicación junto al río ofrecen mucho de forma gratuita. Camina por el Quai de l’Horloge y contempla sus enormes torres y torreones, además del reloj que antaño marcaba el latido del París real. Sentirás que te has adentrado en un libro de historia.

Tómate tu tiempo y rodea el perímetro: detente en el Pont au Change para hacer fotos espectaculares, estira el cuello para admirar detalles arquitectónicos centenarios y quizás alcances a ver los famosos torreones reflejados en el agua.

Explora los bouquinistes a lo largo del Sena

Mujer curioseando en los puestos de los bouquinistes en París

Ninguna experiencia en París resulta más atemporal que curiosear por los bouquinistes: puestos de libros de madera verde situados sobre los muros del Sena. Serpenteando por ambas orillas (con un tramo principal cerca de la Sainte-Chapelle), estos legendarios libreros forman parte de la ciudad desde el siglo XVI. Pasea entre el Pont Neuf y el Pont au Change para disfrutar de la esencia más pura del viejo París.

Los bouquinistes venden de todo, desde raras primeras ediciones hasta postales amarillentas, curiosas revistas antiguas, acuarelas y láminas de arte. Aunque no compres nada, hojear montones de tesoros y charlar con los amables libreros es parte de la diversión.

El sonido de las páginas al pasar, el olor a papel viejo, la vista de Notre-Dame al otro lado del río resplandeciente... este es el París de las novelas y los recuerdos. Durante las semanas de festivales o vacaciones, los puestos a veces acogen lecturas literarias gratuitas o miniexposiciones, lo que hace que tu paseo por la orilla del río sea aún más gratificante.

Siente la energía en la Place du Châtelet

 

A tan solo cinco minutos a pie hacia el norte desde la Sainte-Chapelle llegarás a la Place du Châtelet, donde el pulso de la ciudad late con más fuerza. Esta gran intersección está flanqueada por teatros imponentes (el Théâtre du Châtelet y el Théâtre de la Ville) y la monumental Fontaine du Palmier, que celebra las victorias napoleónicas con sus esfinges y su columna coronada por palmas.

Es un cruce de culturas: si te detienes aquí, verás a bailarines ensayando, ciclistas pasando a toda velocidad, grupos de turistas reuniéndose y a los parisinos en sus trayectos diarios. La plaza casi siempre está animada y suele albergar eventos al aire libre y actuaciones musicales gratuitas, especialmente en primavera y verano.

Busca un sitio en la acera o siéntate junto a la fuente para contemplar el constante ir y venir de la vida parisina. Se sabe que aquí se instalan artistas callejeros que muestran de todo, desde conciertos de violín hasta rutinas de baile en patines o pintura en directo. En los días de mercado o durante los festivales de la ciudad, toda la zona vibra con conciertos al aire libre; pasea por allí y es probable que te topes con algo inesperado y puramente parisino. Y como está justo al otro lado del río desde la Sainte-Chapelle, es el lugar perfecto para pasar de una aventura gratuita a la siguiente.

Pasea por el Pont Saint-Michel para disfrutar de unas vistas fantásticas del río

 

El Pont Saint-Michel, a un corto paseo hacia el sur de la Sainte-Chapelle, es uno de los puentes más antiguos de París y un mirador perfecto (¡y gratuito!) para disfrutar de algunas de las vistas más legendarias del Sena. Busca un hueco en la barandilla y mira hacia un lado para ver las torres de Notre-Dame alzándose orgullosas sobre la Île de la Cité; echa un vistazo en la otra dirección y verás las ornamentadas agujas de la Sainte-Chapelle y la silueta de la Conciergerie enmarcando el río de forma maravillosa.

El puente es mucho más que un lugar de paso: es un sitio para detenerse, saborear el ambiente y dejar que el momento te atrape. Es especialmente bonito al amanecer o justo después del atardecer, cuando el río refleja las luces de la ciudad en ondas impresionistas. No hace falta entrada ni reserva: solo belleza parisina atemporal para el disfrute de todo el mundo.

Sigue el ritmo de la ciudad en el paseo fluvial del Quai de la Mégisserie

 

Dirígete unas manzanas hacia el norte por la orilla derecha y llegarás al Quai de la Mégisserie. Este animado tramo es un paraíso para los amantes de las flores (los puestos de plantas de aquí son legendarios) y las mascotas (algunas de las tiendas de animales más antiguas de la ciudad alegran la acera), pero también es un hermoso paseo abierto a lo largo del Sena.

Al recorrer este muelle, podrás ver pasar los barcos fluviales, observar a corredores y parejas paseando por la tarde, e incluso presenciar algún tango o vals improvisado mientras la música de los artistas callejeros flota en el aire. Hay multitud de salientes de piedra y bancos para descansar y contemplar el infinito telón de fondo de las distintas capas de París: medieval, renacentista y moderna, todo en apenas unas manzanas.

Cuando hace buen tiempo, el paseo se llena de parisinos en su pausa para el almuerzo y de niños saludando al tráfico fluvial. La escena es sumamente entretenida y el ambiente para observar a la gente es inmejorable. Además, esas vistas icónicas de la Île de la Cité y sus siluetas históricas son totalmente gratuitas.

Explora el Marché aux Fleurs Reine Elizabeth II

Loros en el mercado

Justo frente a los tribunales de justicia y muy cerca de la Sainte-Chapelle, encontrarás un festín para los sentidos en el histórico mercado de flores, conocido oficialmente como Marché aux Fleurs Reine Elizabeth II. Desde el siglo XIX, este conjunto de puestos rebosa color, sea cual sea la estación del año.

Pasear por aquí es una aventura floral gratuita y el sueño de cualquier fotógrafo: verás hileras de orquídeas, bandejas de suculentas, altísimas hortensias e incluso selecciones de plantas raras y exóticas. Tómate tu tiempo para recorrer los pasillos, inhalar el dulce perfume y disfrutar del agradable murmullo de los vendedores preparando ramos y charlando con sus clientes habituales. Los fines de semana, el mercado se transforma en un mercado de aves, donde se pueden escuchar los alegres cantos de pinzones, canarios y otros amigos emplumados (sin ninguna obligación de compra). Es una opción ideal para pasear si necesitas un soplo de aire fresco botánico, una explosión de color para tu Instagram o una pausa relajante entre visita y visita a museos.

Admira la belleza medieval de la plaza del Hôtel de Ville

 

Camina unos minutos hacia el este desde la Sainte-Chapelle siguiendo el río y llegarás al majestuoso Hôtel de Ville —el impresionante y ornamentado ayuntamiento de París— con su amplia plaza abierta. Este espacio es uno de los favoritos para celebrar eventos durante todo el año: desde instalaciones artísticas y ferias vintage hasta areneros en verano y pistas de hielo en invierno, muchos de ellos accesibles de forma gratuita.

La plaza también es un lugar ideal para quedarse un rato gracias a sus vistas panorámicas del río, sus numerosos bancos y el constante trasiego de lugareños y turistas. La fachada en sí merece una visita por sus abundantes esculturas y su regio torreón del reloj. A menudo, se proyectan espectáculos de luces sobre el edificio durante festivales o celebraciones nacionales, lo que lo convierte en un lugar inmejorable para ver a París dar espectáculo.

En las tardes soleadas, los niños juegan en las fuentes y los trabajadores de la ciudad se relajan con sus bocadillos, mientras los visitantes sacan fotos y disfrutan del esplendor parisino en todo su apogeo. No importa cuándo vayas, la plaza del Hôtel de Ville siempre está animada, es fotogénica y de acceso gratuito; vale la pena cada minuto que pases allí.

Descubre la historia de París con un paseo por la Rue de la Cité

 

La Rue de la Cité, que atraviesa el corazón de la Île de la Cité entre la Sainte-Chapelle y Notre-Dame, ofrece una lección de historia peatonal a cada paso. Esta vía histórica ha sido testigo de todo, desde procesiones medievales hasta marchas revolucionarias.

Comienza frente a la Sainte-Chapelle y pasea a tu ritmo; en pocas manzanas pasarás por edificios neoclásicos, farolas de época, cafeterías encantadoras y el majestuoso Palais de Justice. Las placas colocadas a lo largo del camino comparten historias y datos intrigantes, mientras que la arquitectura y el ritmo de la vida urbana proporcionan el telón de fondo perfecto de un museo al aire libre.

En los días festivos especiales de la ciudad, puedes encontrar actuaciones espontáneas, exposiciones al aire libre e incluso bandas militares de música. Incluso en un día tranquilo, la energía de siglos de cultura llena el aire y, lo mejor de todo, no cuesta nada experimentarlo.

Déjate inspirar en el Parvis Notre-Dame – Place Jean-Paul II

La catedral de Notre-Dame en primavera

Concluye tus exploraciones gratuitas paseando hasta el Parvis Notre-Dame, la vasta plaza situada frente a la catedral. Ubicada justo al este de la Sainte-Chapelle, es el centro espiritual y geográfico de París, rebosante de actividad e historia. A lo largo del día, encontrarás artistas dibujando la catedral, músicos callejeros que interpretan desde ópera hasta guitarra moderna, y visitantes que se detienen en el marcador del «punto cero», el lugar desde el que se miden todas las distancias de París.

Sin necesidad de entrada, sin aglomeraciones que sortear y con el zumbido constante de la energía de la ciudad, el Parvis Notre-Dame es el lugar definitivo para terminar tu aventura gratuita cerca de la Sainte-Chapelle: disfrútalo y te llevarás tus propios recuerdos clásicos de París.

¿Buscas más planes en París? Echa un vistazo a nuestra guía sobre the best kid-friendly activities and attractions y descubre the city’s most Instagrammable spots.

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Historia de París: datos curiosos sobre el Panteón de París

Si vistas el distrito V de París (5ème arrondissement), lo más seguro es que llame tu atención un majestuoso edificio con columnas clásicas y una imponente cúpula que se eleva hacia el cielo sobre una colina, si es así, sabrás que has llegado al Panteón. Pero la importancia del Panteón no termina en su belleza arquitectónica, en su interior se encuentra un gran legado que recorre la historia y la cultura francesas a lo largo de los siglos. ¿Quieres saber más? A continuación, te contamos los datos más interesantes sobre el Panteón francés. 1. Las principales figuras de la literatura francesa están enterradas en el Panteón Una visita al Panteón nos da una idea de lo mucho que valora Francia su arte y su cultura. El emblemático edificio se ha convertido en la morada definitiva de las grandes figuras de la literatura y la filosofía francesas. En tu recorrido por el Panteón encontrarás las tumbas de personajes tan emblemáticos como Victor Hugo, Alexandre Dumas, Jean-Jacques Rousseau, Voltaire y Émile Zola. 2. Desde el Panteón podrás disfrutar de una de las mejores vistas de París ¿Te encanta la idea de conocer a las figuras más ilustres de la cultura francesa, pero lo que de verdad te fascina son las vistas aéreas de París? Pues estás de suerte, porque en el Panteón podrás disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad. Solo tienes que pagar un suplemento de 3,50 euros para subir al mirador y contemplar la belleza de París desde lo alto. No te olvides de la cámara... ni del calzado cómodo, porque la subida es empinada. 3. El Panteón de París se inspiró en el de Roma El Panteón es un monumento asombroso, pero su fachada neoclásica contrasta bastante con la arquitectura típica francesa. De hecho, el edificio encajaría mejor en la antigua Roma que en el centro de París. Lo cual no es de extrañar, ya que, en la época de la construcción del Panteón, el estilo Neoclásico era lo que más se llevaba en París (y en Europa en general, en realidad). Por supuesto, los panteones de Roma y París no son idénticos, de hecho, la mayor diferencia entre ambos es que al francés se le añadió una gigantesca cúpula que se eleva muy por encima de la fachada neoclásica. 4. En un principio, el Panteón fue una iglesia El edificio fue un encargo del monarca Luis XV para reemplazar una iglesia en ruinas. Por lo que el Panteón se diseñó originalmente como una iglesia en honor a Santa Genoveva (Sainte-Geneviève), patrona de París. Tal vez estés pensando: pobre santa, nadie se acuerda de ella. Pero no te preocupes, porque el Panteón está situado en lo alto de una colina parisina. ¿Adivinas cómo se llama? Montagne Sainte-Geneviève. 5. Tras la Revolución Francesa, el Panteón cambió de función Como acabamos de ver, el Panteón fue un proyecto del rey Luis XV y, por tanto, un símbolo de la monarquía. Tras la Revolución Francesa, el nuevo gobierno lo transformó en un lugar para rendir homenaje a quienes murieron defendiendo a Francia, y a las principales personalidades de la política y la cultura francesas. 6. El Panteón combina la arquitectura neoclásica y la gótica El Panteón fue un ambicioso proyecto del arquitecto francés Jacques-German Soufflot. La peculiaridad del Panteón consiste en que su exterior neoclásico se inspira en la antigua arquitectura romana, mientras que su imponente interior es inconfundiblemente gótico francés. Sin embargo, el resultado final no es totalmente fiel a la visión de Soufflot, aunque se basa en gran medida en sus diseños originales. Desgraciadamente, debido a la envergadura del proyecto, el arquitecto falleció antes de su finalización. 7. Bajo las figuras esculpidas, en el friso del Panteón, hay una inscripción La inscripción en francés reza "AUX GRANDS HOMMES LA PATRIE RECONNAISANTE", que se traduce como "A los grandes hombres, la patria agradecida". Una inscripción que, como veremos en el apartado siguiente, fue literal hasta bien entrado el siglo XX. 8. Hasta 1995 no se inhumó con honores a ninguna mujer en el Panteón Como ya hemos visto, la inhumación en el Panteón es una forma de celebrar la vida de destacadas personalidades francesas, lo que resulta sorprendente es que hubiera que esperar hasta 1995 para que el Panteón enterrara con honores a la primera mujer: la científica Marie Curie (¡sesenta años después de su muerte!). Marie Curie fue la primera en muchas cosas: la primera profesora de la Sorbona, la primera persona de la historia en recibir dos premios Nobel y, finalmente, la primera mujer en ser enterrada con honores en el Panteón. Sin duda, a Marie Curie le sobraban méritos para ocupar un lugar relevante entre las principales personalidades de la historia francesa, pero nos cuesta creer que antes de ella, ninguna otra mujer mereciera un lugar en el Panteón. Hoy en día hay un total de cinco mujeres enterradas por méritos propios en el Panteón (son seis en realidad, pero una de ellas solo se enterró allí por expreso deseo de su marido de descansar junto a ella). ¿Tan solo cinco grandes mujeres ha dado Francia a lo largo de su historia? 9. Léon Foucault demostró la rotación de la Tierra en el Panteón En 1851, Léon Foucault ideó y realizó un experimento para demostrar que nuestro planeta gira sobre su eje. Para ello construyó un gigantesco péndulo de hierro en el Panteón. Tras el éxito del experimento, el péndulo original fue trasladado al Conservatorio Nacional de Artes y Oficios, pero una réplica sigue expuesta en el Panteón. ¡Te recomendamos mucho que te acerques a verlo, resulta hipnótico! 10. El Panteón no es solo una gran institución histórica, además está repleto de obras de arte Además de los impresionantes frescos y mosaicos que adornan el propio edificio, el Panteón cuenta con multitud de cuadros de temática variada: imágenes de Sainte-Geneviève, momentos clave de la historia de Francia y escenas de la Revolución Francesa. En resumen, el Panteón posee una asombrosa colección de arte que haría palidecer de envidia a algún que otro museo. Ahorra en París con The Paris Pass® Si te ha picado la curiosidad y quieres visitar esta imponente institución francesa, considera la posibilidad de hacerte con The Paris Pass®. ¿Por qué? Bueno, porque con The Paris Pass ahorrarás en las entradas para las principales atracciones turísticas de París, ¡incluido el Panteón, claro!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Mujeres mirando un plano en la plaza de Notre Dame de París. Trampas para turistas a evitar en París.
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Trampas para turistas en París

Sí, sabemos que vas a querer ver la Torre Eiffel y el Louvre cuando visites París, y no se nos ocurriría intentar disuadirte. Aunque hay que tener en cuenta que, por norma general, las probabilidades de caer en una trampa para turistas aumentan como la espuma cuanto más cerca estés de un monumento importante. Pero no te preocupes, hay muchas formas de disfrutar de París y al mismo tiempo evitar contratiempos como la mala comida, los souvenirs demasiado caros y las estafas callejeras. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para no cometer los errores más típicos en París. Trampas para turistas en las principales atracciones de París La mayoría de turistas que viajan a París tienen en mente dos o tres visitas imprescindibles. Y ese trío de ensueño suele incluir al menos la Torre Eiffel y la Mona Lisa. Ten en cuenta que alrededor de 20 millones de turistas visitan París cada año y que solo hay 365 días al año... las cuentas son claras. Y los resultados son muy elevados. Por supuesto, entendemos perfectamente que quieras subir a la cima de la Torre Eiffel y contemplar en vivo la sonrisa más famosa del mundo en el Museo del Louvre. Tan solo queremos advertirte de que las esperas serán largas y tediosas (a no ser que te gastes buena parte de tu presupuesto en comprar entradas sin esperas). Ten en cuenta también que lo más probable es que acabes contemplando la obra maestra de da Vinci entre un mar de cabezas, cámaras y teléfonos (pero no te preocupes, hay vida más allá de La Gioconda en el Louvre si te gustan el arte y la historia). Si prefieres contemplar París a vista de pájaro con la Torre Eiffel en el centro de la escena y sin tantas aglomeraciones, tienes varias alternativas. Puedes disfrutar de unas vistas estupendas de la Torre Eiffel y del resto de París desde los miradores de la Torre Montparnasse y del Arco del Triunfo. O subir a bordo del simpático trenecito de Montmartre. Sí, es cierto que el barrio de Montmartre es una especie de parque de atracciones para turistas, pero aún conserva su encanto bohemio y las increíbles vistas panorámicas desde las escaleras de la Basílica del Sacré-Cœur son gratis. Y si quieres disfrutar del arte con algo menos de aglomeraciones, también puedes optar por galerías y museos parisinos más pequeños (pero no por ello menos interesantes), como el Museo de la Orangerie, el Museo Guimet de Artes Asiáticas o el Centro Pompidou. Hay montones de museos en París más allá del Louvre y el Orsay. ¡No te los pierdas! ¿Qué más puedes hacer para evitar en la medida de lo posible las hordas de turistas en París? Descubre los recorridos a pie más interesantes de la ciudad por zonas algo menos transitadas: el arte callejero de Belleville, los secretos de Montparnasse, los escándalos y cotilleos del cementerio de Père Lachaise (lugar de descanso de Oscar Wilde, Édith Piaf, Jim Morrison, etc.). Otra opción divertida es alquilar una bicicleta Vélib para explorar la ciudad a tu ritmo. Y, por supuesto, explorar los excelentes mercados gastronómicos de París y dedicar tiempo a pasear por barrios que aún conservan su autenticidad, como el precioso Le Marais y el animado Canal Saint-Martin. Trampas gastronómicas para turistas en París No debería ser posible comer mal en París, pero por desgracia en la Ciudad de la Luz abundan las trampas para turistas disfrazadas de restaurantes típicos. Trata de evitar estos lugares en los que probablemente pagarás de más y solo conseguirás almuerzos mediocres y cenas decepcionantes. Pero ¿cómo detectar estas trampas que se escudan en la cultura gastronómica francesa? Hay algunas señales reveladoras ante las que huir a toda velocidad, y suelen incluir una o más de las siguientes: Si el personal del restaurante sale a la calle para persuadirte de que entres a comer, desconfía. Si tienen que salir a cazar a la clientela... mala señal. Carteles (en inglés) que reivindican tener "los mejores escargots/crepes/ancas de rana de la ciudad". Probablemente no sean los mejores, aunque probablemente te los cobrarán como si lo fueran. Huye mientras puedas. De hecho, si todas las cartas están en inglés o llevan fotos... no hay duda, es una trampa. Corre y no mires atrás. Si los carteles y los reclamos publicitarios se basan en estereotipos franceses: boinas, camisetas de rayas, baguettes... Ignóralos y sigue caminando. Consulta Tripadvisor y las guías locales para obtener recomendaciones. Y ten en cuenta también que las gangas no existen en París, de modo que si ves anunciada una "auténtica comida francesa de tres platos" por 20 € es probable la calidad deje bastante que desear. Una vez más, conviene recordar la regla no escrita de que cuanto más lejos estés de una atracción turística importante, mejores y más auténticos serán los restaurantes. ¡Ah! y ten en cuenta que, en los excelentes mercados gastronómicos de París, puedes olvidarte de desconfiar de los negocios que aseguren tener los mejores productos de su región, porque en ese caso es más que probable que sea cierto. De hecho, te recomendamos vivamente que te dejes llevar por el olfato y compres todo lo que llame tu atención. Y, ya con el botín, te dirijas a la orilla del Sena o a cualquiera de los estupendos parques de París para disfrutar de un agradable picnic con vistas (comprobarás que también es uno de los planes favoritos de la población local). Trampas para turistas en las tiendas de souvenirs Aunque la tentación de comprar réplicas de la Torre Eiffel y del Arco de Triunfo en las tiendas de las inmediaciones puede resultar tan difícil de resistir como la de probar unos (carísimos) macarons Ladurée, lo más probable es que en esas tiendas pagues de más. Encontrarás montones de tiendas que venden este tipo de souvenirs típicos por las calles de París (en la Rue de la Huchette, en el Barrio Latino; en la Rue de Rivoli, junto al Louvre; en Montmartre, por todas partes), pero si lo que buscas son imanes para la nevera de la Mona Lisa o tazas con el lema "I ❤️ Sacré-Cœur", los encontrarás a precios más asequibles en las tiendas libres de impuestos del aeropuerto al final de tu viaje. Nuestra recomendación es que optes por souvenirs menos típicos y más especiales. Echa un vistazo, por ejemplo, a las tiendas de los museos y las galerías de arte, como la boutique del Museo Picasso en Le Marais, donde las tote bags, los cojines cubistas y los grabados de Picasso están a la orden del día. También puedes darte una vuelta por la legendaria librería Shakespeare and Company, en la orilla izquierda del Sena, y llevarte una preciosa novela de época con el famoso logotipo de la librería estampado en la solapa. Visita también los preciosos pasajes comerciales del siglo XIX de París en busca de antigüedades, moda vintage, chocolate artesano y excelentes vinos franceses. Si buscas más ideas para llevarte recuerdos únicos de tu viaje a París, consulta nuestras recomendaciones para comprar recuerdos parisinos. Estafas y timos habituales en París París es una ciudad muy segura para turistas, pero, como en cualquier ciudad grande, conviene mantenerse alerta ante posibles timos y estafas. No es de extrañar que la mayoría de los intentos de robo se produzcan en las inmediaciones de lugares tan emblemáticos como el Louvre, Notre Dame o la Torre Eiffel. ¿Por qué? Porque las grandes aglomeraciones facilitan el acercamiento y la huida de carteristas, que probablemente desaparecerán antes de que te des cuenta de que se han llevado tu cartera o tu teléfono. Desconfía también de cualquiera que se te acerque para pedirte indicaciones, se tropiece "accidentalmente" contigo o te ofrezca baratijas "a precio de ganga". En otras palabras, permitir que una persona desconocida se te acerque demasiado en una zona turística atestada de gente no es lo más recomendable. Por supuesto, también puede tratarse de algo sincero e inocente, pero merece la pena mantenerse alerta para evitar cometer errores que te cueste un susto, sobre todo en las zonas más turísticas de París. Si quieres saber más, consulta nuestra completa guía sobre seguridad en París. Ahorra en París con The Paris Pass® Ahorra en las entradas para las principales atracciones de París con The Paris Pass®. Visita @TheParisPass en Instagram para descubrir consejos e información útil para tu próximo viaje.
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Pareja montando en bici bajo la Torre Eiffel, París. Qué hacer en París durante las Olimpiadas de 2024.
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Cosas que hacer en París durante los Juegos Olímpicos de 2024

¿Vas a visitar París durante los Juegos Olímpicos de 2024? ¡Qué suerte! Incluso aunque no hayas conseguido entradas para los codiciados partidos de vóley playa a la sombra de la Torre Eiffel, tendrás montones de actividades y planes divertidos que hacer en París durante las Olimpiadas de verano. Es cierto que, ya en el momento de redactar este artículo, quedan muy pocas entradas para las competiciones olímpicas en el centro de París, pero todavía se pueden conseguir entradas para algunos partidos de fútbol y otras pruebas deportivas en estadios periféricos. También quedan bastantes más entradas disponibles para los Juegos Paralímpicos, que se celebrarán un poco más tarde, del 28 de agosto al 8 de septiembre, e incluyen rugby en el Champ de Mars Arena y tiro con arco en la explanada de Les Invalides. Consulta nuestra guía de las distintas sedes olímpicas de 2024 y entra en la página oficial de los juegos para buscar las entradas disponibles. Asiste a la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos 2024 La Ceremonia Oficial de Apertura de los Juegos Olímpicos de Verano de París 2024 romperá con la tradición al celebrarse fuera de los límites de un estadio. En esta ocasión, una flota de embarcaciones inundará el Sena, transformando el trayecto de seis kilómetros entre el Jardín de las Tullerías y la plaza del Trocadero en un carnaval de color, sonido y (muy probablemente) fuegos artificiales. Se espera que cientos de miles de personas llenen los muelles y los puentes del Sena, de hecho, solo quedan entradas a precios realmente exorbitantes (¡hasta casi 3000 € algunas de ellas!). Pero no te preocupes, por suerte, no hará falta que te gastes el presupuesto de tres viajes solo en la entrada para la ceremonia de inauguración: el acceso a los muelles superiores es gratuito y, aunque la visibilidad será más reducida desde allí, las 80 pantallas gigantes repartidas a lo largo del recorrido harán posible que no te pierdas nada. Diversión olímpica en París La programación de los Juegos Olímpicos de París 2024 transformará el centro de la ciudad en un gran patio de recreo. Visita lugares como el Parc de la Villette, una de las zonas verdes más grandes de París, que será la sede del Club France durante los Juegos Olímpicos, para disfrutar de las competiciones en vivo gracias a las pantallas gigantes instaladas en la zona. El Parque de la Villette es un gran centro cultural al aire libre, con teatros, salas de conciertos y museos, por no mencionar las 26 esculturas del arquitecto Bernard Tschumi que adornan la zona. Como ves, es un lugar que bien merece una visita incluso cuando no haya competiciones olímpicas programadas. También podrás seguir parte de la acción en directo (y gratis) gracias a pruebas como la maratón, que tendrá lugar el 10 de agosto (carrera masculina) y el 11 de agosto (carrera femenina). La decisión de romper con la tradición y clausurar los Juegos Olímpicos con la maratón femenina en lugar de la masculina tiene un valor simbólico, ya que el recorrido desde el Hôtel de Ville (Ayuntamiento de París) hasta Versalles y vuelta se realiza en homenaje a un momento clave de la Revolución Francesa: el de la Marcha de las Mujeres sobre Versalles del 5 de octubre de 1789. Podrás seguir la acción desde varios puntos a lo largo del recorrido. Sal de la ciudad y dirígete al Parc des Marnes, en la bonita Marnes-la-Coquette, para animar a las corredoras en su camino hacia Versalles, y luego pasea a orillas del Sena hacia el este para verlas llegar de regreso a la ciudad. Disfruta del deporte en primera persona en París No hace falta ser atleta de élite para participar en las numerosas actividades al aire libre que ofrece París. Tanto si te gusta la petanca (entretenimiento típico en los parques parisinos) como si prefieres la navegación, en París encontrarás la actividad deportiva a tu medida. (Aclaración: puede que empleemos el término "deportivo" de forma más bien amplia en este apartado). Aunque no llegues a alcanzar las velocidades de récord que se alcanzarán en el Velódromo de Saint-Quentin-en-Yvelines, recorrer París sobre dos ruedas es una forma estupenda de conocer la ciudad. Basta con alquilar una bicicleta a través del excelente servicio urbano Vélib' Métropole y lanzarse a dar románticos paseos por el pintoresco Canal Saint-Martin o a hacer turismo sobre dos ruedas en pleno centro para disfrutar del Louvre, la Catedral de Notre Dame, el Barrio Latino y otras maravillas a orillas del Sena. Únete a una entretenida partida de petanca en lugares pintorescos de la ciudad, como los Jardines de Luxemburgo o la Place de la Nation. Es una forma estupenda de conocer a gente local y pasar una cálida y agradable tarde de verano. Eso sí, no se te ocurra apostar... no olvides que la petanca es un deporte muy popular en París y la gente a la que te enfrentes estará muy bien entrenada. Otro "deporte" muy popular entre las familias parisinas es alquilar barquitos de madera de juguete para hacerlos navegar en el estanque Grand Bassin del Jardín de Luxemburgo. Los domingos, el Club Náutico de Luxemburgo se une a la diversión con su flotilla de lanchas (silenciosas) y submarinos. Si prefieres disfrutar de los deportes náuticos, pero a tamaño natural, puedes alquilar embarcaciones eléctricas para realizar excursiones por el Canal de l'Ourcq y el Canal Saint-Martin. Otra opción relajante y muy agradable en verano es alquilar una barca de remos en el estanque del hermoso parque Bois du Boulogne. París más allá de las Olimpiadas Las atracciones turísticas de París permanecerán abiertas durante los Juegos Olímpicos de 2024, lo que significa que habrá montones de cosas que hacer en París que no tienen nada que ver con el deporte. Por ejemplo, puedes aprovechar tu visita a la ciudad para contemplar algunas de las obras de arte más famosas del mundo. Y no nos referimos solo a la insuperable Mona Lisa del Museo del Louvre. También podrás contemplar la mayor colección de obras maestras impresionistas del mundo en el Museo de Orsay, una plétora de obras de Picasso en el Museo Picasso y el extraordinario jardín de esculturas del Museo Rodin (en la imagen de más arriba). Y, si tu "deporte" nacional es ir de compras, solo tienes que acercarte hasta los famosísimos Campos Elíseos para disfrutar de su gran despliegue de tiendas y boutiques de super lujo. O disfrutar tanto de las compras como de la belleza arquitectónica en las legendarias Galerías Lafayette y en los evocadores pasajes comerciales parisinos del siglo XIX. Por último, no hay "deporte" más típicamente parisino que sentarse elegantemente en la terraza de un café para contemplar a la gente pasar tras tus gafas de sol mientras te tomas un café y un croissant. Y para que todo sea mucho más cómodo durante tu visita, consulta también nuestra guía sobre cómo moverse por París durante los Juegos Olímpicos de 2024.
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Subida guiada a la 2ª planta de la Torre Eiffel
Museo del Louvre

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