¡Bon appétit! Guía gastronómica de las mejores atracciones culinarias con The Paris Pass®

¿Turismo por París maridado con queso, vino, chocolate y champán? ¡Oh, la, la!

Fecha de publicación: 5 de septiembre de 2025
Estereotipos franceses con boinas, camisetas de rayas y cruasanes

No hace falta saber pronunciar «hors d'oeuvres» para saber que París es la capital gastronómica del mundo. Sí, hablamos de steak tartare, caracoles, ensalada niçoise, crepas, cruasanes y (venga, ya que insistes) macarons. Por no hablar de algunos de los mejores vinos (y quesos) conocidos por la humanidad. ¿Quieres ponerte las botas en París sin que sufra tu bolsillo? Estamos aquí para ayudarte. Porque The Paris Pass® no solo promete ahorros en algunas de las atracciones más atractivas de la Ciudad de la Luz (el Louvre, la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, por nombrar solo tres), sino que también incluye varias actividades y atracciones que vienen con comida y bebida gratis o que, de hecho, tratan exclusivamente de comer y beber. Catas de vino, degustaciones de queso, copas de champán y macarons: ¡está todo aquí y mucho más! ¡Acompáñanos en este recorrido gastronómico por los favoritos de The Paris Pass®!

Desayuno parisino en Café Louise

Croissants de pistacho

Empieza el día con buen pie: con un a classic Parisian ‘petit dejeuner’ at Café Louise en Saint-Germain-des-Prés, el epicentro de la mítica cultura cafetera de París. Estarás en buena compañía: escritores, artistas, filósofos y soñadores han frecuentado los bares y cafés de la zona durante décadas, atraídos por sus acogedores locales y sus atmosféricas callejuelas empedradas. Puede que incluso sientas la inspiración de Jean-Paul Sartre o Simone de Beauvoir mientras los pasteles recién horneados, la fruta fresca y el intenso café recién hecho te guían por el camino de la sabiduría y la iluminación. O, al menos, te dejan con el estómago lleno.

La decoración del café es puramente parisina: imagina bancos de terciopelo, ladrillo visto, detalles Art Déco y una terraza con vistas al animado Boulevard Saint-Germain. Baja el desayuno con un paseo hasta el cercano Pont des Arts o los Jardines de Luxemburgo, o saca provecho a tu Paris Pass® en otros lugares imprescindibles de la zona como el Panthéon, la Sainte-Chapelle y la Conciergerie.

Un consejo: vuelve por la tarde para disfrutar de channel Hemingway and Picasso over classic French apéros.

Find out more about what’s included with The Paris Pass.

Macarons en Montmartre

Macarons rosas y maqueta de la Torre Eiffel

¿Se puede decir que has estado en París si no has probado al menos uno (e idealmente varios) de estos delicados, exquisitos y tan parisinos dulces? No, no se puede. Los macarons han mantenido el negocio de los dentistas franceses durante siglos, pero no fue hasta principios del siglo XX cuando nació el dulce estilo sándwich que conocemos y amamos hoy. ¿Qué mejor lugar para probar estas maravillas de merengue que en lo más alto de París, en el bohemio barrio de Montmartre? Exacto: en ningún sitio.

Pásate por Drop by Moulin de la Galette, en la empedrada Rue Lepic, para recoger tu caja de cuatro macarons (y una bebida caliente) antes de dar un paseo lleno de sabor por los lugares históricos de Montmartre. No pierdas la oportunidad de susurrar «je t'adore» en más de cien idiomas diferentes en el Muro de los Te amo, o de hacerte un selfie bajo la imponente cúpula blanca del Sacré-Cœur y las icónicas aspas del Moulin Rouge.

Consejo profesional: tu Paris Pass® también incluye el acceso a las principales atracciones de Montmartre, como una visita guiada a pie muy informativa y un trayecto en el adorable Petit Train.

Croque-monsieur y cóctel de champán junto al Sena

Catedral de Notre Dame

Ven por el croque-monsieur (o croque-madame, aquí defendemos la igualdad de género para los sándwiches mixtos) y quédate por el cóctel Kir Royale con champán y las amplias vistas al Sena. Au vieux Châtelet es una clásica Brasserie parisina, con sus paneles de madera oscura, toldos de color rojo brillante y mesas en la acera ideales para ver pasar a la gente (y para ver a los que fuman Gauloises). Ubicado en el Théâtre du Châtelet, con 150 años de historia, es el escenario ideal para degustar uno de los mejores inventos de Francia: esa obra maestra de queso gruyer, jamón ahumado, bechamel y mostaza que es el croque-monsieur (o croque-madame, si le añades un huevo frito encima).

Las vistas aquí son de otro planeta: grandes panorámicas que abarcan varias de las atracciones imprescindibles de la Île de la Cité justo al otro lado del Sena, entre ellas el drama gótico medieval de la Sainte-Chapelle y la majestuosa catedral de Notre-Dame.

Crepes clásicos en un bistró francés tradicional

Crepes

¿Aún tienes hambre? Aquí tienes otra oportunidad para disfrutar de una o dos atracciones icónicas de París mientras apenas ejercitas otra cosa que no sean tus mandíbulas. Le Bistro Marbeuf, en el distrito 8, es tu parada parisina perfecta para tomar un crepe, un café y un zumo de naranja antes de continuar tu aventura turística. Y vaya aventura te espera: tras reponer fuerzas con tu dulce de Nutella, plátano, mantequilla o azúcar, tendrás energía de sobra para caminar 15 minutos hasta algunos de los lugares más emblemáticos de París. Hablamos del imponente Arc de Triomphe, las tiendas de lujo (y más oportunidades para devorar macarons) en el gran bulevar de los Champs-Élysées y el caleidoscopio de arte y objetos indígenas del singular Musée Quai Branly.

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Degustación de dulces en el Museo del Chocolate Gourmet

Mujer con una tableta de chocolate

¿Sabías que el chocolate existe de una forma u otra desde hace más de 4.000 años? Pues ahora ya lo sabes. Para que te hagas una idea, eso hace que el chocolate sea más antiguo que Jesucristo, Estados Unidos, los DVD y tu abuela juntos. Mucho más antiguo, de hecho. Si quieres una lección de historia un poco más profunda sobre este dulce, acércate al excelente Gourmet Chocolate Museum de París para descubrir todo su origen, desde las piezas originales mayas y aztecas hasta el momento «eureka» del siglo XVI en el que se añadió azúcar, lo que dio lugar a las miles de variedades con las que nos damos un festín hoy en día. Y lo más importante: tu visita incluye una deliciosa muestra de chocolate al final del recorrido. Sinceramente, después de tanta historia del chocolate, ¡sería casi un delito que no fuera así!

Champagne gourmand en Montmartre

Montmartre

No necesitas ninguna excusa para visitar la Place du Tertre en Montmartre, el antiguo refugio artístico de Picasso, Renoir, Van Gogh, Degas y muchos otros grandes maestros. Pero, si la necesitaras, la oportunidad de tomar una copa de champán y una bandeja de repostería dulce en Au Cadet de Gascogne sería, sin duda, el motivo ideal. Además de las espléndidas vistas de la basílica del Sacré Cœur desde la terraza del restaurante, aquí también podrás disfrutar de la gente que pasa. Observa cómo los artistas callejeros asombran a los transeúntes y cómo los pintores se concentran tras sus caballetes, pintando retratos por encargo y animadas escenas callejeras. Diablos, si te sientes con ganas, incluso puedes confiar tu imagen a uno de los caricaturistas de la Place du Tertre, que estarán más que dispuestos a capturar tus mejores (y peores) rasgos para la posteridad a cambio de unos pocos euros. Pero ten cuidado: no es apto para personas que se ofenden con facilidad.

Cata de vinos junto al Louvre

Experto en vinos y barriles

Combina una visita al mejor museo de arte del mundo con la oportunidad de probar algunos de los mejores vinos del planeta en Les Caves du Louvre, a solo unos pasos del imponente Louvre. Los recorridos por estas bodegas históricas tienen lugar antes del almuerzo e incluyen un trío de degustaciones (un blanco y dos tintos) dirigidas por un sumiller experto. Él se encargará de darte las notas de cata, hablar con pasión sobre las numerosas regiones vinícolas de Francia y resolver esa eterna duda: ¿qué es mejor, el corcho o el tapón de rosca?

Con sus paredes de piedra vista, techos abovedados y luz tenue, Les Caves du Louvre es un lugar con mucha atmósfera para probar los mejores vinos franceses y ofrece el aperitivo perfecto antes de visitar la vasta colección de arte del Louvre. Y, quién sabe, después de tres vinos, puede que incluso te convenzas de que la Mona Lisa te está sonriendo solo a ti.

Consejo profesional: entry to the Louvre is included with The Paris Pass Plus.

Cata de quesos en Ô Chateau

Queso y vino

A quienes os guste el queso (y los chistes malos sobre quesos), os sentiréis como en casa en Ô Chateau con una selección de formages franceses que os dejarán con ganas de más. Perdón por el juego de palabras. En cualquier caso, esta experiencia (que además está muy cerca del Louvre, para los fans del turismo) incluye varios quesos franceses excelentes y una copa de vino para acompañarlos. O, por 20 € adicionales, puedes pasar a una experiencia de maridaje, que combina un vino francés seleccionado por expertos con cada uno de los quesos. Una oferta que no podrás rechazar.

Así que ya lo tienes...

 

¿Ves? Saborear lo mejor de la gastronomía de París no tiene por qué costarte un ojo de la cara. Con The Paris Pass lo tienes todo listo para ahorrar al máximo en los lugares imprescindibles de la ciudad, como la Torre Eiffel, Montmartre, el Marais y muchos más, además de probar delicias francesas por el camino. Macarons: hecho. Quesos: hecho. Crêpes: hecho. Chocolate: hecho. Vino: hecho. ¡Just click to choose your pass y ahorra en tu aventura turística (gastronómica y vinícola) en París!

 

¿Se te ha abierto el apetito por todo lo francés? Descubre why, in our humble opinion, it’s better to buy a Paris Pass que las entradas individuales para las atracciones, y descubre the best things to do for older visitors.

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Stuart Bak
Stuart Bak
Escritor/a de viajes freelance

Stu caught the travel bug at an early age, thanks to childhood road trips to the south of France squeezed into the back of a Ford Cortina with two brothers and a Sony Walkman. Now a freelance writer living on the Norfolk coast, Stu has produced content for travel giants including Frommer’s, British Airways, Expedia, Mr & Mrs Smith, and now Go City. His most memorable travel experiences include drinking kava with the locals in Fiji and pranging a taxi driver’s car in the Honduran capital.

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Niña con gafas de sol gigantes y una gran sonrisa. Cosas que hacer en París cuando hace calor.
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Cosas que hacer en París cuando hace calor

Los meses de verano en París pueden llegar a ser bastante calurosos. A pesar de que las temperaturas máximas no suelen subir de los 25-30 ºC, la humedad y el asfalto parisinos hacen que la sensación térmica sea mucho más alta. Con todo esto en mente, te hemos preparado una guía para que no pierdas la sensación de frescor ni en pleno agosto en París. Las opciones son muchas y muy variadas, desde frondosos parques y pasadizos subterráneos a museos con aire acondicionado y, por supuesto, helados, muchos helados. Pon rumbo a la playa ¿Playa en París? Pues sí, tan solo durante los meses de verano se produce el milagro conocido como Paris Plages. Cada año, las orillas del río Sena a la altura de los Jardines del Trocadero y del Parque Rives de Seine, además del gran Bassin de la Villette se transforman en playas de arena al estilo de Saint Tropez, con tumbonas, sombrillas, bares de cócteles y hasta palmeras. Si no concibes unas vacaciones de verano sin playa, tan solo tienes que ponerte el bañador y la crema solar y poner rumbo a estos pedacitos de riviera francesa en pleno corazón de París. La continuidad de los parques La oferta de espacios verdes al aire libre en París es casi interminable, desde las avenidas arboladas del Jardín de las Tullerías, entre el Museo del Louvre y la Plaza de la Concordia (en el distrito 1), hasta la tranquila extensión boscosa del cementerio de Père Lachaise (en el distrito 20), pasando por los extensos jardines del Campo de Marte a los pies de la Torre Eiffel (en el distrito 7). Por mencionar solo algunos de las zonas verdes parisinas donde las frondosas copas de los árboles y los refrescantes estanques y fuentes te ofrecerán un respiro del calor del mediodía. El Parque de la Villette, en el distrito 19, es uno de los favoritos de las familias parisinas en verano, cosa que no es de extrañar dada su amplia oferta de espacios para picnic a la sombra y de eventos al aire libre, que incluyen música, teatro, cine y museos, como el popular Museo de Ciencias. Sin olvidar además el frescor que aporta el Bassin de la Villette: el estanque artificial más grande de París. Otro gran parque del distrito 19 de París en el que relajarse durante las horas más calurosas del día es el Parc des Buttes-Chaumont, con su alto puente colgante, su fresca gruta secreta, su refrescante cascada artificial y sus impresionantes vistas panorámicas de París. Si prefieres quedarte por el centro y no alejarte demasiado de las principales atracciones turísticas, no te pierdas el precioso jardín botánico Jardin des Plantes (en el distrito 5) ni el encantador Jardín de Luxemburgo, a un paso del Panteón (en el distrito 4). Agua, agua por todas partes... París no solo cuenta con más de 1200 fuentes de agua potable repartidas por toda la ciudad, sino que además algunas son preciosas, como las clásicas fuentes Wallace, con sus típicas cariátides. Pero lo mejor de todo es que algunas dan agua con gas. Sí, lo has leído bien, fuentes públicas que dan agua con gas... ¿Se te ocurre algo más parisino? Pero no se trata de ser más chic que nadie, en realidad es por una buena causa, ya que lo que se pretende es reducir el consumo de plástico. Así que ya sabes, no olvides meter tu botella reutilizable en la mochila para rellenarla con el tipo de agua que prefieras por toda la ciudad. Es posible que, en los días más calurosos, además de bebértela, te apetezca directamente zambullirte en ella. ¡Perfecto! Porque para eso están las piscinas al aire libre, los chorros de agua, los nebulizadores y todo lo demás. Ponte el bañador y acércate a la Piscine Joséphine Baker, una piscina gigante en un emplazamiento de lo más curioso: una barcaza que flota sobre las aguas del río Sena en el muelle Quai François Mauriac. O también puedes probar la Piscine Hébert, un poco más apartada del centro, en el barrio de La Chapelle. Técnicamente es una piscina cubierta, pero el techo es retráctil y lo abren durante los días soleados. Si viajas a París en familia, a tus peques les encantará chapotear en las fuentes de la Place de la République y del Parc André-Citroën, donde además podréis vivir una experiencia única en el globo aerostático Le Ballon De Paris. También podéis alquilar una barca para pasar un rato entretenido en el canal del Bassin de la Villette en el Parque de la Villette. O pasarlo en grande con los barquitos de madera en miniatura en el estanque del Jardín de Luxemburgo.  Como ves, las opciones son casi ilimitadas en París a la hora de mantener el cuerpo hidratado y bien fresquito. Zambúllete en el arte parisino Los grandes museos de París tienen aire acondicionado, por supuesto. El Louvre, el Museo de Orsay, el Museo de la Orangerie, el Centro Pompidou... en todos ellos podrás tomarte un respiro del sol abrasador de París mientras descubres maravillas del arte de todos los tiempos. Pero si quieres combinar arte y aire libre, también tienes varias opciones estupendas en París. Una de nuestras favoritas es el jardín de esculturas del Museo Rodin, donde podrás contemplar muchas de sus creaciones más conocidas, como El Pensador o Las Puertas del Infierno, entre estanques ornamentales y setos perfectamente esculpidos.   También puedes visitar la Fundación Louis Vuitton, donde el arte contemporáneo de artistas de la talla de Louise Bourgeois, Jean-Michel Basquiat, Chantal Akerman y Gilbert & George se despliega en el interior de una obra maestra de Frank Gehry, y se complementa con jardines sombreados que incluyen abundantes fuentes. Si viajas en familia, te encantará el Musée du Quai Branly, uno de los favoritos entre las familias parisinas, donde podréis disfrutar de una fantástica colección de arte indígena. Pero sobre todo, no os perdáis la fachada, que no es una fachada cualquiera, sino un inmenso jardín vertical que además de ser precioso es una fuente de frescor en los días más calurosos. Frescor subterráneo Si las temperaturas suben demasiado a ras de suelo, ¿qué mejor manera de escapar del calor que pasar el rato bajo tierra en las Catacumbas de París? Esta húmeda y fría red de osarios subterráneos alberga los restos mortales de unas seis millones de personas. Desplazadas aquí por la creciente demanda en los cementerios de la ciudad durante los siglos XVIII y XIX, estas pobres almas están ahora expuestas a la vista del público, apiladas en macabras disposiciones no aptas para visitantes demasiado impresionables. Haz caso omiso de la señal de advertencia de la entrada, que te ruega que te alejes del "imperio de la muerte", y dirígete al interior, donde encontrarás espectáculos escalofriantes como el Barril de la Cripta de la Pasión, una estructura en forma de barril hecha de huesos y cráneos humanos, que te harán apreciar con renovado entusiasmo la luz del sol, incluso aunque resulte ligeramente abrasadora. Al rico helado En París se puede disfrutar de helados deliciosos durante todo el año, pero nunca tanto como en pleno verano, cuando los refrescantes y coloridos sorbetes cobran todo su esplendor. Hay montones de heladerías estupendas por toda la ciudad, pero para disfrutar de la experiencia parisina por excelencia, lo mejor es ir al Berthillon original en la encantadora Île de Saint-Louis, todo un clásico de los helados desde 1954. No te dejes desanimar por las colas (y créenos, habrá colas), porque la espera merecerá la pena. Otros grandes favoritos son: Pozzetto, en el pintoresco barrio de Le Marais; Grom, en el elegante barrio de Saint-Germain-des-Prés, y el multipremiado Une Glace à Paris, en el bohemio barrio de Montmartre. Todos ellos merecen una visita si estás por la zona, sea verano o no. Ahorra en París con The Paris Pass® Ahora que ya sabes qué ver y qué hacer en París durante los días más calurosos del año, seguro que también querrás descubrir cómo ahorrar a lo grande en las entradas para las mejores atracciones, experiencias y actividades de la ciudad. ¡Es muy sencillo! Basta con que te hagas con el pase turístico The Paris Pass®. ¡La mejor manera de ahorrar en París mientas haces turismo!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Subida guiada a la 2ª planta de la Torre Eiffel
Museo del Louvre

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