Guía del Musée d'Orsay: las 10 mejores cosas que ver

Descubre lo mejor del impresionismo con esta guía del Musée d'Orsay.

Fecha de publicación: 17 de julio de 2024
Museo de Orsay

Este encantador museo de arte es uno de los mejores Paris attractions de la capital francesa. El Musée d'Orsay se construyó en una antigua estación de ferrocarril que data del siglo XIX y cuenta con una arquitectura impresionante, que incluye techos de cristal gigantes que bañan de luz las obras maestras de su interior.

En el Musée d'Orsay se puede contemplar el arte de Cézanne, Monet, Degas, Renoir, Van Gogh y otros genios.

Con tantas piezas de valor incalculable expuestas, es difícil decidir cuáles priorizar, así que hemos elaborado una guía con nuestras favoritas para ayudarte a planificar tu visita.

Reloj del Musée d'Orsay

Tesoros fotográficos del Musée d'Orsay

El Musée d'Orsay no se limita solo a la pintura. Cuenta con una impresionante variedad de fotografías históricas que ofrecen a los visitantes una mirada al pasado. Estas fotos abarcan desde los inicios de la fotografía hasta el siglo XX y proponen un viaje visual a través del tiempo.

Esta colección destaca la evolución de la fotografía como forma de arte e incluye obras de fotógrafos pioneros que cambiaron nuestra forma de capturar y percibir el mundo que nos rodea.

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Musée d'Orsay

Pequeña bailarina de 14 años

Edgar Degas, artista autoproclamado realista, creó esta hermosa estatua de bronce basada en una joven estudiante de ballet llamada Marie. Ataviada con un tutú y con un lazo entrelazado en el pelo, esta brillante escultura es una réplica de una figura de cera original que el autor mostró en la década de 1880.

Bal du Moulin de la Galette

Este vibrante cuadro de Pierre-Auguste Renoir rebosa energía y vida. Representa una escena parisina y, más concretamente, un concurrido café en el moderno barrio de Montmartre mientras se celebra un animado baile al fondo.

Como todas sus obras impresionistas, el cuadro resulta evocador. Por un momento sentirás que puedes oír las conversaciones, la música y las risas.

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Oso polar

Como una de las obras más icónicas del Musée d'Orsay, Oso polar es una de las piezas más destacadas del repertorio de Francois Pompon. Aunque en su momento fue asistente de Camille Claudel y Auguste Rodin, fueron las obras expresionistas de este último las que le inspiraron a emprender su propio camino y crear sus trabajos inspirados en animales.

Evitando el realismo, buscaba comunicar la esencia mínima del animal y, al observarlo de cerca, la figura empieza a desvanecerse, dejando solo el mármol.

Musée d'Orsay

Olympia

Edouard Manet era una especie de "chico malo" en la escena artística de la época. Con frecuencia ponía el mundo patas arriba cuando presentaba una pintura nueva y, sin duda, polémica.

Olympia es una de esas piezas y representa a una prostituta desnuda llamada Olympia, que mira tranquilamente al espectador, completamente indiferente a su desnudez. Esto supuso un enorme choque contra los tópicos clásicos de vírgenes ruborizadas y mujeres de alta alcurnia en el arte, lo que encendió un gran debate sobre la representación de la mujer en la pintura.

Manzanas y naranjas

Cézanne fue un maestro del bodegón y una de sus mejores obras, titulada Manzanas y naranjas, se encuentra en el Musée d'Orsay. El óleo representa exactamente lo que indica su nombre: manzanas y naranjas dispuestas sobre un paño drapeado entre piezas de vajilla.

Son los colores, la composición y una sensación casi cercana a la indulgencia lo que hace que esta pintura destaque entre sus bodegones.

Vestíbulo principal del Musée d'Orsay

Galería de fotografía

Como una de las primeras galerías fotográficas serias de Francia, la colección del Musée d'Orsay es tan significativa como amplia, con más de 45.000 imágenes para ver. Su colección permanente incluye obras de artistas como Pierre Bonnard, Henri le Secq y Edgar Degas, que también hizo sus pinitos en esta forma de arte.

Autorretrato

Como uno de los cuadros más memorables de la serie de autorretratos de Vincent van Gogh, el artista se pintó a sí mismo vestido con un traje ante un fondo arremolinado y desorientador. El mar de colores es fascinante, con toques del brillante cabello del artista frente a remolinos de turquesa, verde y azul, comunicando una sensación del tormento interior de van Gogh a pesar de su genialidad.

Autorretrato de Van Gogh

Noche estrellada

Aunque el más famoso de los cuadros de noches estrelladas de Vincent van Gogh cuelga en el MoMA de Nueva York, esta tranquila escena nocturna sobre el río Ródano fue la primera. A diferencia de su vertiginosa homóloga, existe una hermosa quietud en esta versión de la pintura, con azules profundos y brillantes estrellas pálidas, carente de las espirales casi violentas y las formas deformadas de su iteración posterior.

Campo de amapolas

Este paisaje onírico y apacible pintado por Claude Monet es una de las obras más famosas del artista. Pintado después de haberse mudado de Inglaterra a la relajada Argenteuil, el artista impresionista utilizó colores vibrantes para canalizar el espíritu de un hermoso día soleado en la naturaleza.

Los llamativos rojos de las amapolas silvestres sobre un fondo verde tenue hacen que la pieza sea aún más vívida, realzada únicamente por las figuras en blanco y negro que se deslizan por el campo.

Pintura del Musée d'Orsay

Nenúfares azules

Monet fue especialmente célebre por sus obras de nenúfares, que se basaban en las hermosas vistas del extenso jardín donde los cultivaba. A diferencia de otras obras, optó por centrarse en los nenúfares en el agua y logró crear una hermosa recreación de la escena a pesar de las pinceladas aparentemente azarosas sobre el lienzo.

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Vista panorámica de París con la Torre Eiffel en el centro. El mejor momento para visitar la Torre Eiffel.
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El mejor momento para visitar la Torre Eiffel

La Torre Eiffel es el símbolo más emblemático de París ¡y de toda Francia!, por lo que no es de extrañar que sea la atracción más famosa y popular de la ciudad. Sabemos que no te la querrás perder y, por eso, hemos recopilado toda la información práctica para visitarla. Además de contemplarla desde lejos en los principales miradores de París, te recomendamos que te adentres en sus entrañas y llegues hasta la cima. Y, para que tu visita sea lo más cómoda posible, te contamos cuál es el mejor momento para visitar la Torre Eiffel. Breve historia sobre la Torre Eiffel La Torre Eiffel se construyó como pieza central de la Exposición Universal de París de 1889, que atrajo alrededor de 32 millones de visitantes a la capital francesa. Acudía gente desde todos los rincones del mundo, ansiosa por ver de cerca esta obra maestra de la arquitectura y de la ingeniería. Sin embargo, el mundo artístico e intelectual de la época no siempre compartió el entusiasmo del público general. La torre debe su nombre a Gustave Eiffel, cuya empresa diseñó y construyó el emblemático monumento de hierro forjado entre 1887 y 1889. ¿Sabías que fue la misma empresa que diseñó y construyó la estructura interna de la Estatua de la Libertad? Con sus 300 metros de altura, la Torre Eiffel se convirtió en la construcción humana más alta del planeta, y lo siguió siendo durante más de 40 años, hasta que el Empire State Building le arrebató el puesto. Hoy en día, la Torre Eiffel es uno de los monumentos más famosos del planeta y también de los más valorados por su imponente belleza. Nada que ver con los "cariñosos" comentarios que recibió durante sus primeros años de existencia. Hubo quien la llamaba "chimenea negra inútil y monstruosa" y "odiosa columna de chapa atornillada"... Por supuesto, además de visitarla, también te la puedes llevar de recuerdo en una gran variedad de formatos: imán de nevera, bola de nieve, llavero, peluche, calcetines, pendientes, etc. Las miniaturas de la Torre Eiffel se encuentran por todas partes en la ciudad, desde tiendas de souvenirs y puestos ambulantes hasta joyerías de lujo en los Campos Elíseos y, por supuesto, en la tienda de regalos de la propia Torre Eiffel. La Torre Eiffel en cifras Algunos datos curiosos sobre la Torre Eiffel: La Torre Eiffel, que atrae cada año a unos siete millones de personas, es el monumento de pago más visitado del mundo. Se calcula que ha recibido a cerca de 300 millones de personas desde su inauguración en 1889. La Torre Eiffel tiene 300 metros de altura, 330 metros si contamos las antenas. La base mide 124 metros de ancho. En un principio, solo iba a mantenerse en pie durante 20 años, pero se salvó gracias a que se convirtió en un elemento útil para el desarrollo de la radio y las telecomunicaciones durante el cambio de siglo. La estructura pesa más de 10 000 toneladas y cuenta con 18 038 piezas de hierro forjado. Nada más y nada menos que 2,5 millones de remaches consiguen que no se desmorone. Tiene tres plantas: la primera a 57 metros de altura, la segunda a 115 metros y la tercera a 276 metros. Se puede llegar al segundo piso a pie..., tan solo hay que subir 674 escalones. El mejor momento para visitar la Torre Eiffel En la Torre Eiffel siempre hay gente, pero no te preocupes, porque hay momentos del día un poco menos ajetreados que otros. El tiempo de espera dependerá también del tipo de entrada que tengas. ¿Vas a subir hasta arriba del todo en ascensor? Te tocará hacer cola. En cambio, si subes por las escaleras hasta el segundo piso, tendrás que esperar mucho menos. Veamos todas las opciones. La Torre Eiffel está más concurrida durante la temporada alta (junio-septiembre), y más aún si es fin de semana. Si viajas a París durante estos meses, probablemente no te quede más remedio que armarte de paciencia y esperar largas colas para subir a la torre. De octubre a mayo, los tiempos de espera son mucho más razonables, sobre todo entre semana, antes de las 10:30 y después de las 17:00. Así que, como regla general, nuestra recomendación es que visites la Torre Eiffel los martes, miércoles o jueves a primera hora de la mañana o a última hora de la noche para reducir al máximo el tiempo de espera. La noche es quizás especialmente mágica, ya que cada hora hay un espectáculo de luces que hace que toda la estructura brille con luces intermitentes durante cinco minutos. Además, un gran rayo de luz barre la ciudad desde lo alto de la torre por la noche. La página web oficial de la Torre Eiffel ofrece información detallada y actualizada sobre las mejores horas para visitarla y evitar esperas innecesarias, por lo que siempre merece la pena consultarla antes de planificar tu visita. En la página web de la Torre Eiffel, también hay una increíble variedad de tipos de entradas. Existen paquetes con almuerzo incluido, paquetes con copa de champán, entradas para subir por las escaleras, entradas para subir en ascensor, etcétera. Lo más importante es que reserves tu entrada online con antelación para evitar colas el día de la visita. También puedes agilizar el acceso a los ascensores reservando con un proveedor turístico privado. Pagarás un suplemento, pero te ahorrarás esperas. Otra buena opción es hacerte con el pase turístico The Paris Pass® que te da acceso a montones de atracciones y actividades en París, incluida una visita guiada a la Torre Eiffel. Puede que esta opción no te ahorre esperas, pero sí que conseguirá que ahorres dinero en las principales atracciones de la ciudad durante tu viaje a París, así que tenlo en cuenta. La Torre Eiffel: consejos prácticos   Desde luego, las vistas desde la Torre Eiffel son increíbles. Pero, por razones bastante obvias, ¡no incluyen la propia Torre Eiffel! Así que, para disfrutar de vistas panorámicas de París, con la Torre Eiffel dentro, te recomendamos el mirador de la Tour Montparnasse o las escaleras de la Basílica del Sacré-Cœur, en el barrio de Montmartre. Si prefieres unas vistas más cercanas y a ras de tierra, no hay nada mejor que hacer un picnic en el hermoso parque de Champs de Mars (como la pareja de la foto). Ya sabes que uno de los mejores momentos para evitar las largas colas es la última hora de la noche. Por suerte, la Torre Eiffel está abierta todos los días hasta las 23:00. Calcula que necesitarás unos 90 minutos para disfrutar de la primera y la segunda plantas. Y añade una hora más si piensas llegar hasta arriba del todo. ¿Necesitas un poco de ayuda para enfrentarte al vértigo de las alturas? Tal vez lo mejor sea visitar el bar en la última planta y pedirte una copa de champán para calmar los nervios. En la primera y segunda plantas encontrarás varios locales para comer, entre ellos el famoso restaurante Jules Verne. Ahorra en París con The Paris Pass® Esperamos que esta guía sobre el mejor momento para visitar la Torre Eiffel te haya servido de ayuda a la hora de planificar tu viaje a París. Si además de evitar esperas en la Torre Eiffel también quieres aprovechar al máximo tu estancia en París, hazte con The Paris Pass®, un pase turístico con el que tendrás acceso a las principales atracciones turísticas de París a un precio increíble. ¡No te lo pierdas!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Subida guiada a la 2ª planta de la Torre Eiffel
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